Risas, creatividad y mensajes que inspiran esperanza llenaron el escenario durante la final del Festival de Teatro “Guayaquil, un sueño de todos”, donde más de 80 jóvenes demostraron que el arte puede ser un puente para reconstruir el tejido social de la ciudad.
La gran ganadora fue la Unidad Educativa El Samán con su obra “Cinco dolaritos de felicidad”, que conmovió al jurado y al público por su frescura y autenticidad. El segundo lugar fue para la Unidad Educativa Vida Nueva con “Super Guayaco” y el tercer puesto lo obtuvo la Unidad Educativa Miraflores con “La República del receso”.
“Queríamos que los jóvenes planteen en escena cómo sueñan que sea nuestra ciudad y es bueno escuchar esas voces porque esto es parte de la reconstrucción del tejido social. Cada proyecto que hacemos debe ir encaminado a eso porque el arte cambia la mente, transforma vidas y comunidades”, expresó Mercedes Payne, profesora de teatro del Centro de Arte Comunitario ZUMAR.
El evento, organizado por la Alcaldía de Guayaquil, a través de la Coordinación General de Proyectos ZUMAR, no solo premió a los ganadores, sino que abrió un espacio para que adolescentes y jóvenes utilicen el escenario como una plataforma de expresión.
“Es muy importante fomentar la cultura para así inculcar los valores en cada uno de los jóvenes”, afirmó Zoyla Alcívar, rectora de la Unidad Educativa El Samán, quien celebró el esfuerzo de sus estudiantes.
El jurado también resaltó el impacto de esta iniciativa. “Me parece maravilloso que se está incentivando el arte y el teatro; esto nos ayuda a crecer como sociedad. ZUMAR con el respaldo de la Alcaldía de Guayaquil está dando este espacio a los jóvenes”, recalcó Jorge Toledo Orbe, director de televisión.
La programación cultural continuará en septiembre, cuando los estudiantes de ZUMAR presenten “La Odisea del adulto mayor” el miércoles 3 a las 15:00 y “Scarlett en la ciudad maravilla” el jueves 4 a las 15:00 en la Sala La Bota del Malecón del Salado, con entrada gratuita.
Con cada obra, los jóvenes demuestran que el arte no es solo entretenimiento, sino una herramienta para crear comunidad, fortalecer valores y construir una ciudad más inclusiva y resiliente.