El puente Vicente Rocafuerte, que conecta Guayaquil con la parroquia La Aurora (Daule) genera preocupación luego de que una reciente inspección revelara fisuras en 11 de los 84 pilotes que posee esta estructura. Con casi 35 años de antigüedad, el puente es crucial para el transporte de aproximadamente 70 mil vehículos, tanto livianos como de carga pesada, que cruzan a diario por él, lo que aumenta la preocupación sobre su estabilidad y seguridad.
Funcionarios de la Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil y de la Gerencia de Riesgos de Segura EP realizaron la inspección tras las alertas de posibles daños estructurales. Las fisuras detectadas en los pilotes podrían ser consecuencia de la calidad del hormigón utilizado en su construcción original, lo que se ve reflejado en el desgaste acelerado de estos elementos fundamentales para la estabilidad de la estructura.
El director de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil, Carlos Vásquez, expresó su preocupación por la situación, subrayando que, si no se interviene a tiempo, el daño podría poner en peligro tanto la integridad del puente como la seguridad de los miles de conductores y pasajeros que transitan por él a diario.
A pesar de las gestiones realizadas desde 2022, el Municipio de Guayaquil aún no ha recibido una respuesta del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) sobre la solicitud de intervención urgente para garantizar la seguridad de la infraestructura La situación pone de manifiesto la creciente necesidad de un mantenimiento preventivo y una evaluación profunda de las condiciones estructurales de infraestructuras críticas como esta, especialmente cuando su deterioro pone en riesgo la seguridad de miles de personas cada día.
El puente Vicente Rocafuerte es vital para el tráfico vehicular por lo que su adecuado funcionamiento es un tema de alta prioridad para las autoridades locales y los ciudadanos.